Saltar al contenido principal

Iglesia Cristiana de la Biblia Abierta Misión Colombia

"Una Iglesia abierta a la nueva generación"

Inicio
Acerca de nosotros
Actividades Iglesia
Portada
¿Eres Salvo? Averígualo
Atrévete a Evangelizar
Librería
Devocional Diario
Mensajes Bíblicos
Enseñanza Bíblica
De la Pluma del pastor
Seminario Bíblico
Biblia Animada para Niños
Videos testimonios
Recursos
Noticias
Peticiones de oración
Actividades Semanales
Donaciones
Póngase en contacto con nosotros
Reflexión diaria
Reflexiones de la Pastora
"CHAT" Miembros Iglesias
Virus del Papiloma Humano
                           
La Iglesia de Cristo
Gracias por contactarnos, les damos la bienvenida a la Comunidad Misionera 
de la Biblia Abierta en Bogotá, Colombia.
Es para nosotros un gozo y un privilegio el poder compartir la Palabra de Dios a través de estas páginas y ser usados por Dios en el establecimiento del Reino de los Cielos aquí en la tierra.
 
Las iglesias de la Biblia Abierta han estado por espacio de 82 años al servicio de la comunidad en todo el mundo y ahora estamos gozosos de poder establecer la Misión en Colombia.  
Gracias por unirse a nosotros, estamos para servirle                                                                
Jesús les ama.



 Feliz Año Nuevo 2015

 

La Iglesia Misionera de la Biblia Abierta, presenta a todos ustedes un saludo de año nuevo, confesando que este año vendrá colmado de prosperidad, salud y bendiciones de Dios, en la medida a como prospere nuestra alma (3-Juan 1:2).

                     "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud,así como prospera tu alma."

Lo que esperamos del nuevo año

Cita Bíblica: Mateo 21: 22 “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.

Introducción: El 31 de diciembre las personas en los hogares se confunden en abrazos y deseos de prosperidad económica, salud y bienestar, también celebran la llegada de un año nuevo esperando que traiga mejores cosas que el año que termina.  Todo eso es lo que hace la mayoría, y está muy bien, porque muestra las buenas expectativas y los deseos de estar mejor cada día.  Lo que muchos no saben es como lograrlo, los que son organizados trazan algún plan con metas y unos pocos logran lo que se propusieron.  Este es el gran enigma para el hombre, cómo lograr el éxito, cómo alcanzar la prosperidad económica, cómo alcanzar la tranquilidad, la felicidad y cómo poder adquirir los bienes materiales que puedan darles estabilidad, estatus y seguridad.

Todo esto el hombre trata de lograrlo año tras año en sus propias fuerzas y algunos con ayuda de sus familiares, amigos y socios.

Lo que hemos estado ignorando por años es que todas nuestras necesidades básicas con fines correctos, las podemos lograr con ayuda de Dios.  Dios nos ha prometido en su Palabra, La Biblia, que Él nos cuidará, nos prosperará, nos suplirá, nos dará la paz y la tranquilidad para lograrlo, porque Él es suficiente, y además Él quiere que nosotros seamos prosperados en todo (3-Juan 1:2).

Veamos en detalle cómo Dios a través de la La Biblia, Su Palabra divina, nos dirige y nos lleva a través de un proceso de transformación en el cual nos recuerda el propósito para el cual fuimos creados, examinemos y reflexionemos acerca de estas cuatro palabras:

1. Dios es el único que puede hacerlo

¿Por qué Él es el único que puede hacerlo?, porque Él es el Creador del hombre y de todas las cosas, por lo tanto, Él sabe cómo funcionan y conoce el propósito real para lo cual fueron creadas.  Cuando algún electrodoméstico funciona mal vamos al manual del fabricante y seguimos las instrucciones para repararlo; de la misma manera debemos ir al que nos creó; cuando nuestra forma de vivir no nos satisface o no se ajusta a los requerimientos de la sociedad, esta es una señal de que debemos acudir a Dios.

En el libro de Génesis 1:26-27, Dios afirma que Él creó al hombre a su imagen y semejanza, Él es el fabricante y Él tiene las instrucciones.

Además Dios y su Hijo Jesucristo son los únicos que poseen atributos divinos, los cuales le dan la autoridad y exclusividad de tener control sobre lo que Él creó. Estos atributos incomunicables son:

a. Omnisciencia, porque Dios está sobre toda ciencia humana, lo abarca todo (Job 37:16).

b. Omnipresenciae Inmensidad, Dios puede estar en todos los lugares al mismo tiempo, trasciende y está inmanente en toda la creación (Hech.7:48-50), (Salmo 139:7-10).

c. Omnipotencia, Dios todo lo puede, Él es todopoderoso (Jeremías 32:17).

d.Inmutabilidad, porque Él no cambia, Dios es el mismo ayer, hoy y por los siglos (Heb.7:24-25), en Él no hay ni sombra de variación (Santiago 1:17).

e. Infinidad, Dios no tiene principio ni fin, El es eterno, no tiene límites de espacio ni tiempo (Efesios 3:21; Salmo 90:2; Salmo 102:12).

f. Unicidad, Dios es único, hay un solo Ser divino. (1-Reyes 8:60; Deut. 6:4; 1-Cor.8:6).

Esto nos garantiza que Dios puede hacerlo todo, menos mentir, negarse, pecar, ni cambiar (Num.23:19), lo que es más que suficiente para la insignificancia o pequeñez de nuestras necesidades y problemas.

 

2. Él nos cuidará

Dios promete en Su Palabra que Él cuidará de Su creación (Deuteronomio 11:12), y llevará sobre Él toda nuestra ansiedad (1-Pedro 5:6-7).

El cuidado de Dios hacia nosotros está demostrado a través de toda la Biblia, representado principalmente en Su amor hacia la humanidad al entregar a Su Hijo unigénito para que fuera crucificado para nuestra salvación (Romanos 5:8), este acto de Jesucristo al hacernos ver justos ante Dios se denomina justificación.

Por lo tanto, nosotros al tener la certeza de que Dios nos cuida y se ocupa de nosotros, nos da la confianza suficiente para afrontar las necesidades y luchar por las metas que nos hemos propuesto.

 

3. Él nos prosperará

Mucho se ha escrito y predicado sobre la prosperidad, pero muy pocas personas lo logran, debido a que la mayoría no conocemos y aún menos tan siquiera practicamos las instrucciones divinas sobre este tema. Veamos que dice Dios sobre la prosperidad:

Dios a través de Su Espíritu Santo inspiró al apóstol Juan para escribir el Evangelio según Juan, las tres epístolas o cartas de Juan y el libro de Apocalipsis.  Estas tres obras se complementan entre sí y nos muestran un cuadro completo de la vida cristiana digna de seguir.

En su tercera carta Juan escribe a Gayo, un miembro de la iglesia local que estaba acosado por problemas, que no gozaba de buena salud y procede a darle un sabio consejo, que bien lo podemos aplicar a nuestra situación en estos tiempos.

En 3-Juan 1:2 dice Dios: “Amado yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”

Aquí se refiere a la prosperidad económica y física, y lo que es más importante, el crecimiento espiritual.

No solo debemos clamar a Dios pidiendo estas cosas, sino, que debemos buscar nuestro desarrollo espiritual manteniéndonos fieles a Dios, en santidad y conservando nuestro cuerpo limpio de contaminación, ya que este es el templo del Espíritu Santo de Dios y por medio del Espíritu es que recibimos la Revelación Especial de Dios (1-Corintios 3:16-17 y 1-Corintios 6:18-19).

La base de la prosperidad es la Santidad.

La prosperidad de Dios aplicada a los seres humanos será efectiva siempre y cuando este de acuerdo con Su Voluntad, en otras palabras, esta prosperidad debe de estar determinada en la Biblia, Su Palabra, por lo tanto, no es la prosperidad que el hombre quiera o se le antoje, es la prosperidad establecida en el Reino de los Cielos.

En Mateo 18:18 dice:

"De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo."

Esto quiere decir que todo lo ustedes prohiban en la tierra, debe ser lo que ya esta prohibido en el cielo, y todo lo ustedes permitan en la tierra debe ser lo que ya está permitido en el cielo.

La iglesia en la tierra no debe decir al cielo lo que hay que hacer, sino que obedece en la tierra lo que el cielo le ordena a la iglesia que haga.  Debemos tener en cuenta esto al elevar nuestras oraciones a Dios.

 

4. Él nos suplirá

La Palabra de Dios es bastante clara y concisa en sus promesas, en el libro de Mateo 7:7-8 Dios dice: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Solo nos resta hacer tres cosas que son bien fáciles: Pedir, Buscar, y Llamar y la respuesta a estas acciones será: Recibir, Hallaremos y se nos abrirá.

En Juan 15:7 dice “Si permanecéis en Mí, y mis palabra permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Aquí hay un requisito, una exigencia, y es la de permanecer en Él, si esta se cumple, todas nuestras peticiones serán satisfechas por Dios.

En Juan 14:12-14 Jesús dice: “De cierto, de cierto os digo: Él que en mi cree, las obras que yo hago, Él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.”

Aquí también hay algo que tenemos que hacer y es hacerlo en el nombre de Jesús. Jesús ¨es el camino, y la verdad y la vida¨ y nadie va al Padre si no es por Él (Juan 14:6).

El apóstol Santiago en su epístola, nos dice el resultado de no saber pedir, o pedir para lo que es vano. En Santiago 4:2-3 se nos exhorta afirmando que: “Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” Una de las principales falencias para no obtener los resultados esperados es el no saber pedir, así que, reflexionemos sobre cómo estamos pidiendo y si por el contrario esperamos que nos den sin haber pedido.

5. Él nos dará la Paz

A través de toda la historia de la humanidad el ser humano siempre ha sentido la necesidad de alcanzar la paz, lo que significa vivir la vida sin apuros, sin acoses, sin necesidades no satisfechas, en general con tranquilidad; pero casi nunca se detiene a reflexionar sobre la paz que Dios da.  El apóstol Pablo dice en Filipenses 4:6-7: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

En el versículo seis Dios nos dice que tenemos que hacer algo, lo que es el requisito para que Dios cumpla con lo que ha prometido, que es lo expuesto en el versículo siete.

Conclusión: En la mayoría de la promesas que Dios hace a través de Su palabra en la Biblia, implica el hecho que nosotros debemos hacer algo para poder tener acceso a lo que Dios promete, y es así como podemos obrar en la Voluntad de Dios.

En los versículos que hemos expuesto está latente el principio de la obediencia a Dios, es imperante que hagamos lo que Dios dice para alcanzar la bendición de la promesa.

Reflexiona sobre cada una de las promesas que Dios nos revela en estas líneas, aplícalas a tu vida y comienza a disfrutar de las peticiones respondidas por Dios, da testimonio a otros y da la gloria a Dios por las bendiciones recibidas.

Click aquí para consultar la Biblia

 


 Enseñanza bíblica básica

 Devocional             Libros          Instituto Bíblico       Mensajes Bíblicos            Recursos        Reflexión Diaria          Enseñanza Bíblica                 Discipulado                  
              
 

 
Enseñanza bíblica formalizada
 
______________________________________________________________________________________________________________________________________________

Visitas desde Febrero 2010

''''''______________________''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''